El momento de cambiar de empleo

Cada cuanto cambiar de empleo

En algunos países todavía persiste la idea de encontrar “un trabajo para toda la vida”, sobre todo cuanta más edad tiene la persona. Sin embargo, es un hecho que en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, las personas pasan por más de cinco empleadores distintos en su vida laboral.  De hecho, un estudio de LinkedIn señala que la generación millennial  acorta sus momentos para cambiar de empleo y ya ha pasado por cuatro empresas diferentes antes de cumplir los 32 años de edad. Un factor que explica estos numerosos cambios antes de los 32 años está en los primeros años en el mercado laboral. Son años de experimentación, durante los cuales uno averigua cuál cree que debe ser su sitio, su camino. Son los que te ayudan a tomar decisiones para perfilar el diseño de tu plan de carrera. Y dentro del camino que te has marcado a nivel profesional, deberás establecer también las pautas de cuándo te conviene cambiar de trabajo para adquirir nuevas habilidades o subir los peldaños que te acercan a tu meta.

Determinar el momento de cambiar de empleo

Si le preguntas a un headhunter, es muy probable que te aconseje un cambio cada dos años, pero ojo, sus motivaciones son diferentes a las tuyas. Es aquí cuando toma importancia el plan de carrera y su detalle: si verificas que has cumplido las metas cortas, puede haber llegado la hora de cambiar de trabajo.

No hay un tiempo concreto de permanencia en un mismo empleo que genere confianza en un futuro empleador.

Es cierto que “No hay un tiempo concreto de permanencia en un mismo empleo que genere confianza en un futuro empleador”, como declara la Account Manager de RPO de Randstad, Virginia Molina, en una entrevista a Europa Press. Y, de hecho, determinar el tiempo que necesitaremos para dominar unas habilidades u otras dependerá del puesto en que nos estemos desempeñando. Cuanto mayor sea el rango, más espaciados serán los cambios. Estoy enfocando el artículo hacia cambiar de empleo para conseguir el crecimiento profesional. Pero si empiezas a plantearte que no estás a gusto en tu trabajo por otras razones, deberás analizar dichos motivos y descubrir cuál es la mejor manera de cambiar.

¿Ya has conseguido tu meta? Prepárate para el siguiente paso

Plantéate lo siguiente: el hecho de llevar más años en una empresa no significa necesariamente que tu valor en el mercado esté aumentando. Hay cada vez menos personas que permanecen en el mismo cargo durante más de tres o cuatro años. ¿Ha llegado tu momento? Estas pistas son claras para saberlo:

  • Evolución del aprendizaje y las habilidades: Las personas tendemos a buscar la comodidad y a evitar los cambios, pero si quieres avanzar en tu plan, has de ser consciente de que el mercado se transforma continuamente. Las empresas evolucionan día a día, lo que afecta a la manera de hacer negocios y exige nuevas competencias de las personas encargadas de hacerlos con éxito. Lo que hoy día es un conjunto de habilidades necesarias puede no serlo mañana. Y viceversa. No está de más que consultes en CompuTrabajo las habilidades que se están requiriendo hoy en día para personas con tu perfil profesional.
  • Demasiados años en el mismo puesto, en la misma empresa ¿Qué matices se generan en la mente del reclutador cuando evalúa un currículum con más de ocho años de antigüedad en el mismo cargo, en la misma empresa? Te pongo otro ejemplo: imagina que estás en una cita y la otra persona te cuenta que justo acaba de salir de una relación de ocho años. Piensa en cómo percibirías a esa persona y cómo se relacionaría contigo… Volviendo a nuestro reclutador, lo primero que se preguntará es: ¿será una persona fácil de entrenar?, ¿se adaptará bien a un nuevo entorno?, ¿qué habrá hecho que esta persona se fuera después de tantos años?, ¿estarán sus habilidades al día?, ¿estará motivado?
  • Evolución de tu carrera profesional dentro o fuera de la empresa Permanecer al servicio de una empresa durante más de cuatro años, manteniendo el mismo puesto y las mismas responsabilidades, puede ser problemático. Si tienes aspiraciones de evolución dentro de la empresa, debes encaminarte a más tardar dos años después de tu incorporación. Si has estado en la misma silla durante cuatro años, deberías empezar a considerar otras opciones. Sobre todo si:
    • Estás en un cargo que no tiene posibilidades de crecimiento o si rechazan tus solicitudes de promoción
    • La empresa está estancada: es momento de abandonar el barco mientras aún esté a flote
    • Hay poco reconocimiento a tu labor
    • Tu motivación disminuye: en este caso necesitas realizar un gran trabajo de reflexión: ¿la falta de motivación se debe a que no estás a gusto en tu trabajo o a que las propias tareas del mismo no te motivan?

     

¡Pero ojo!, ser demasiado promiscuo con tu carrera también puede ser perjudicial. Los saltos tienen que obedecer a un porqué diseñado en tu plan de carrera, de manera que al repasar tu currículum se aprecie una evolución con sentido. Evolución, no dispersión. Dicha evolución no tiene que ir, necesariamente, siempre hacia arriba. No a todos nos gusta ser CEOS. A veces, también, para llegar a ese puesto de dirección que ambicionas, necesitas adquirir ciertas habilidades que es mejor aprender en puestos más transversales y no específicamente de dirección.

4 Consejos para cambiar de empleo siguiendo tu plan 

  • El tiempo que llevas en el mismo puesto de trabajo (entre 2 y 4 años) te puede dar una pista de que ya es el momento.
  • Avanza paso a paso: no hay nada malo en probar a dar algunos pasitos cortos antes de decidirte a dar el salto. No necesariamente cada cambio ha de ser enorme. Ya lo dice el refrán: “no hay que meterse en camisas de siete varas”.
  • No tengas temor a lo desconocido: es natural enfrentar lo nuevo con aprensión, pero si todos los demás parámetros te indican que es una decisión acertada, el miedo no te tiene por qué frenar.
  • Despídete y agradece el tiempo que pasaste en tu antigua empresa: los circuitos profesionales son muy pequeños. Es posible que no estuvieras completamente a gusto en tu antigua empresa, pero esto no debería impedir que prepares tu partida: comunica tu decisión con tiempo, colabora para formar a la persona que se incorporará en tu cargo, espera hasta que encuentren a alguien para que sea tu sucesor. No te cierres puertas en ninguna parte, la vida da muchas vueltas.

De la misma forma en que te enfrentas a cualquier decisión importante, piensa detenidamente los pros y los contras antes de dar el siguiente paso en tu carrera. Analiza tu sector y el sector al cual te quieres cambiar, si es el caso. Lo principal es que no te quedes estancado. ¿Recuerdas cómo debes afrontar una nueva búsqueda de empleo?

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