¿Cómo superar el estrés? Fitness emocional

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El final de año se acerca y muchos esperan las vacaciones de Navidad para recargar sus pilas y poder tomarse un descanso del estrés laboral.

Las organizaciones ya tienen en su agenda de retención y gestión de talento la salud mental, este tema ha cobrado mucha importancia tras la pandemia y seguirá así en los próximos años.

Hablar de salud mental, o de problemas relacionados con el estado anímico, sigue siendo hoy día difícil, debido al estigma y discriminación que sufren estas personas.

Según una encuesta de Atlas sobre salud mental, 450 millones de personas en todo el mundo están afectadas por un trastorno mental o de conducta.

En relación con esto, las tasas de suicidio a nivel mundial han crecido exponencialmente y los médicos alertan que se recetan más psicofármacos, de hecho, se han duplicado en menos de un año.

En México, el 17% de las personas presenta al menos trastornos mentales y uno de cada cuatro padecerá uno como mínimo a lo largo de su vida.

Estas enfermedades afectan al sistema nervioso y se manifiestan en comportamiento, emociones y procesos cognitivos como la memoria o la percepción. Esto acaba dificultando su trabajo diario e imposibilidad de seguir en el mercado laboral.

Más de un 11% de los pacientes a los que se les diagnosticó una enfermedad crónica en 2020 padecía una dolencia relacionada con la falta de salud mental, según declara la OMS.

De presupuesto de salud en México, solo se destina el 2% a la salud mental. La OMS recomienda que se invierta entre el 5 y el 10%. Del presupuesto mexicano a salud mental, el 80% va destinado a operaciones en hospitales psiquiátricos y el resto a detección, prevención y rehabilitación.

La pandemia ha hecho estrategos en la capacidad de gestión del estrés, las emociones y la incertidumbre.

El tecnoestrés o la tecnofatiga se han visto acuciadas por el uso de múltiples canales para mantener el contacto, además de la imposibilidad de poder desconectar. Los profesionales actuales son multitarea y están hiperconectados, además de que muchos de ellos no cuentan con herramientas para poder gestionar ese malestar.

¿Qué es el Fitness emocional?

Ante las dificultades de los colaboradores, muchas empresas optan por potenciar y ejercitar el fitness emocional.

Es una forma innovadora de entender la salud, no solo presta atención a la parte física sino también al aspecto psicológico.

¿En qué consiste? En cultivar el autoconocimiento y entrenar una actitud positiva y una comunicación saludable para gestionar nuestras emociones, optimizar la energía y proteger de este modo nuestra salud.

Beneficios:

  • Cambia la relación con los propios pensamientos: se centra en prestar atención a las emociones, escucharlas y no cancelarlas. Si se presta atención a la parte negativa, el malestar irá reduciéndose.
  • Mindfulness para alcanzar bienestar: focalizar la atención al presente y distanciarse de lo que hace daño emocionalmente. Entre sus ventajas se encuentra: rebajar el estrés, mantener el control y poner foco en aquello que sucede ahora, no en el futuro.
  • Aumenta la autobservación interior, así como en el ejercicio podemos ver el cambio físico, con el fitness emocional veremos una evolución interna.

¿Cómo podemos llevarlo a cabo?

Hay 5 acciones que podemos hacer, de forma individual o colectiva, para cuidar de nuestra salud mental.

  1. Objetivos SMART: consiste en establecer metas que sean realistas con nuestras posibilidades. Es importante tener en cuenta los recursos, tiempo y habilidades para conseguirlo, solo de este modo se favorece el optimismo y no la frustración. El acrónimo SMART significa: Specific (específico), Mensurable (medible), Achievable (alcanzable), Relevant (relevante) y Timely (temporal).
  2. Visualizar: es una habilidad que se consigue con la práctica y trata de ver cómo será cuando consigas el objetivo, así también de los pasos que debes dar para lograrlo.
  3. Meditar: practicar este tipo de ejercicio es sano y beneficioso para el cerebro, hay bastantes investigaciones que lo demuestran. De acuerdo con una publicada por la revista Performance Improvement, los militares que siguieron un programa de mindfulness aplicado al entrenamiento mostraron mayores habilidades de manejo del estrés.
  4. Ejercicio físico: ya lo decían los griegos: “mensa sana in corpore sano”. La actividad física tiene efectos positivos sobre el cuerpo, pero también nos ayuda a mantener el equilibrio entre lo físico y lo mental-emocional.
  5. Crear un entorno positivo: el ambiente y entorno en el que nos movemos y trabajos nos influye, por eso lo óptimo es evitar aquellos espacios tóxicos que afectan a nuestro comportamiento. En el caso de tener que trabajar en uno de ellos, podemos como área de RR.HH., implementar mejoras o bien como colaboradores está en nuestra mano crear un espacio dentro de la empresa donde podamos desarrollarnos tranquilamente.

El 90% de las organizaciones según Adecco entiende que hay que incentivar el autocuidado, así como fomentar este autoconocimiento dentro de la cultura organizacional.

Aquellas empresas que no tengan en cuenta la salud mental de sus colaboradores verán como poco a poco van perdiendo talento por el camino.

De hecho, una encuesta en LinkedIn demuestra que el 75% de los centennials dejaría un trabajo si su salud mental se ve afectada.

Otra de las soluciones que presentan las empresas (el 86% según Adecco) es una colaboración con mutuas y hospitales en materia de la salud mental, así como la petición formal a las administraciones públicas de que presten soporte y normalicen estas patologías ofreciendo una mayor seguridad jurídica.

Acciones adicionales para gestionar el estrés laboral

Aquí van 6 consejos adicionales para gestionar el estrés en el entorno laboral. Se basan en las recomendaciones de los Institutos Nacionales de la Salud para reducir esa carga mental que suponen las jornadas laborales:

  • Establecer prioridades para saber gestionar mejor el tiempo y no sentirse abrumado por la cantidad de tareas pendientes.
  • Tener un grupo de apoyo emocional para poder hablar sobre el tema y no sentirse mal. Puede ser dentro o fuera de la empresa.
  • Disfrutar del tiempo libre realizando actividades que te gusten.
  • Evitar pensar obsesivamente en los problemas, intentar dejar la mente en blanco y focalizarse en otra cosa.
  • Comer alimentos que reduzcan el estrés como las naranjas, el aguacate, la avena o el chocolate.
  • Realizar técnicas de control de la respiración cuando tengamos un pico de ansiedad o estrés.

Si el problema se da de forma continua o le impide seguir con su vida, recomendamos visitar un experto en salud mental para que le ayude a superar esa dificultad.

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