Inteligencia emocional: felicidad laboral y mayor productividad

inteligencia emocional

Como profesional es importante tener la habilidad de gestionar, comprender y manejar nuestras emociones. La Inteligencia emocional es beneficiosa tanto en el ámbito laboral como personal.

Cuando no sabes cómo gestionar tus emociones vives en una perpetúa montaña rusa y actúas en reacción, lo que es peligroso porque no siempre sabemos cómo será la acción y sus consecuencias. No conocer y controlar nuestras emociones hace que dependamos de los demás para gestionarlas y eso suele ser peligroso.

No podemos responsabilizar al resto de cómo nos sentimos. Las emociones son una respuesta a un estímulo externo o interno y repercuten en el comportamiento.

Comprender y manejar las propias emociones puede acelerar el éxito en todas las áreas de tu vida.

Beneficios de aprender a gestionar tus emociones:

  • Puedes expresar tus emociones correctamente
  • Aprendes a afrontar los conflictos de forma saludable
  • Eres consciente de cómo te sientes y tienes en cuenta a los demás
  • Te responsabilizas de tu estado de ánimo y tienes mayor tolerancia a la frustración
  • Controlas mejor tus impulsos

La culpa y el miedo son emociones que más malestar nos generan.

Desarrollo de la Inteligencia Emocional (IE)

Antes era habitual que se realizaran tests de inteligencia, para conocer el coeficiente intelectual.

Poco a poco, la ciencia habló de Inteligencias Múltiples, una teoría de Howard Gardner y Raymond Cattell, que explicaba la diferencia entre inteligencia fluida y cristalizada.

Más tarde, se desarrolló el concepto de Inteligencia Emocional por los psicólogos Peter Salovey y John Mayer, aunque popularizada por Daniel Goleman.

La Inteligencia Emocional es la capacidad de una persona para entenderse a sí mismo y a los demás. Es una capacidad de adaptación y comprensión del entorno emocional. El ser humano es un ser social, por lo que la convivencia debe permitirnos ser capaces de compartir espacio y conectar con el resto. La IE es de gran utilidad para la supervivencia, pero también para la convivencia.

Hay personas con un dominio de su faceta emocional más desarrollado que otros y estos suelen tener más éxito al interior de las empresas. Pero no te preocupes, hoy te daremos algunos consejos para ponerla en práctica.

Principales componentes de la IE según Daniel Goleman

  • Autoconocimiento emocional: es necesario conocer cómo el estado anímico afecta a nuestro comportamiento. Nos ayuda a saber si estamos en un momento emocional óptimo para tomar decisiones o no. No debemos precipitarnos cuando estamos enfadados, igual que no podemos tomar una decisión importante un día que estamos tristes. Conocernos es uno de los mejores consejos que podemos tomar de Goleman. Gracias a este autoconocimiento podemos detectar los puntos fuertes y débiles de nuestra personalidad y actuar en consecuencia.
  • Autocontrol emocional: consiste en saber detectar las dinámicas emocionales y ser conscientes de cómo nos relacionamos con nuestro entorno. Esta habilidad esta muy ligada con el lenguaje y la comunicación.
  • Automotivación: tanto para la vida privada como profesional. Debemos aprender a enfocar las emociones hacia objetivos y metas. Muchas veces hemos escuchado lo de “focaliza esa rabia”. Este comportamiento nos permite mantener la motivación a largo plazo.
  • Reconocimiento de las emociones de los otros (empatía): la correcta interpretación de las señales de los demás nos permite ser conscientes de lo que ocurre. Esto nos ayuda a establecer vínculos más estrechos y duraderos con las personas.
  • Relaciones interpersonales: tener relaciones sanas con el resto repercute en nuestra felicidad personal y laboral. Establecer vínculos y tener amistades cordiales nos permite gestionar mejor los imprevistos, crea confianza y proporcionar un espacio para el error.

Consejos para desarrollar esta soft skill

The British Psychological Society ha elaborado un listado de consejos para mejorar esta habilidad social. La propuesta consta de 30 consejos para ir ejercitando la inteligencia emocional, hoy te traemos una selección.

  • Practica la meditación: poder centrarte en el aquí y en el ahora te da la posibilidad de observar cómo te sientes y por qué. Eso te da una ventaja, sobre todo en momentos de estrés o enfado.
  • ¿Cómo me estoy comportando?: debido al estilo de vida a veces vamos con el piloto automático y no somos conscientes de nuestro comportamiento. Es necesario ser consciente de cómo las emociones afectan a nuestro comportamiento.
  • Lee opiniones diferentes: cada vez el mundo está más polarizado. Los algoritmos hacen que solo interactuemos con aquellos que piensan lo mismo que nosotros y somos incapaces de gestionar opiniones divergentes a la nuestra. Intenta leer y escuchar opiniones contrarias a las tuyas para entenderlas.
  • Responsabilizarse de los sentimientos: cuando aceptamos cómo nos sentimos y nos comportamos, esto tiene un impacto positivo en todas las áreas de nuestra vida.
  • Celebra lo positivo y no ignores lo negativo: es importante que existan sentimientos negativos, sin ellos no tendríamos señales de alarma. Bloquear cualquier emoción puede tener graves consecuencias a largo plazo.
  • Busca lo que te motive en cada momento: incluso cuando estés en la cola del supermercado o esperando a que empiece una reunión.
  • Respira y tómatelo con calma: los brotes emocionales ocurren porque no hemos tenido tiempo para procesar cómo nos sentimos. Respirar y meditar nos ayudará.
  • Si dudas, escucha tu intuición: sabemos que la intuición sin razón nos puede llevar por un camino peligroso, pero ante la duda, la intuición es un juicio emitido de forma primaria por tu cerebro y puede ser de gran ayuda.
  • Desconectar para conectar: no se puede mantener siempre un alto ritmo de concentración ni de actividad, el descanso es un potente remedio para recuperar tu tranquilidad emocional.
  • Aprendizaje permanente: el conocimiento alimenta la mente y permite mantenerse motivado.
  • Saber pedir ayuda: cuesta levantar la mano y pedir ayuda, pero a veces la colaboración es la única forma de solucionar aquello que tenemos entre manos.
  • Escuchar: para empatizar es importante escuchar de forma atenta que le sucede a la otra persona, tanto lenguaje verbal como no verbal.
  • Practica la comunicación, ya que muchas veces no es qué se dice sino cómo se dice.

Cómo afecta la Inteligencia Emocional al mundo laboral

Según Goleman la inteligencia intelectual solo representa el 20% del éxito de una persona, el 80% restante depende de la inteligencia emocional.

Esta habilidad permite aumentar hasta un 20% la productividad cuando los equipos la usan correctamente. Contribuye a generar relaciones a largo plazo y de confianza, así como gestionar equipos de forma efectiva.

La inteligencia emocional va estrechamente ligada al liderazgo. Es importante saber qué ocurre a los miembros del equipo y poder gestionar las emociones para establecer un diálogo sincero y empático, que contribuya a un buen ambiente laboral y a la consecución de las metas.

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