¡Juega! Y genera compromiso con tus colaboradores

Desde niños, aprendemos jugando. Los juegos se convierten en un elemento vital para desarrollar nuestra personalidad y nos motivan a seguir mejorando.

Hasta hace poco, la gamificación era ignorada por las empresas, pero en la actualidad se ha vuelto imprescindible para motivar y generar compromiso entre los colaboradores. Uno de cada cuatro empleados afirma no ser feliz en su empleo, según datos de Adecco.

El estrés, la competitividad, la falta de recursos y de tiempo se interponen entre el colaborador y su felicidad.

Por ese motivo,  los equipos de  recursos humanos, y de marketing han empezado a usar estas técnicas de gamificación, para generar un mayor compromiso entre sus colaboradores, motivarlos y hacer su día a día un poco más divertido.

¿Qué es la gamificación?

La gamificación es el uso de dinámicas propias de juego, con el fin de reforzar una conducta. Esta técnica, empleada mayoritariamente en educación, se traslada al mundo empresarial para mejorar la productividad y la satisfacción de los empleados.

Según la consultora Deloitte, el 25% de las empresas pondrá en marcha una estrategia de gamificación en los próximos años.

Las dinámicas de juego pueden mejorar el comportamiento y establecer buenos hábitos, que acabarán repercutiendo en forma positiva en la empresa.

Esta estrategia incluye la necesidad de recompensar e incentivar a los colaboradores para poder aumentar la interacción que debe existir entre ellos. Aunque haya una inversión en recompensas o reconocimiento, bien empleado, esto puede suponer un gran ahorro para las empresas.

Por ejemplo, esta estrategia puede usarse para buscar errores en una página web, realizar un buen onboarding o como formación de producto. Dependiendo los recursos destinados a estos objetivos, crear un juego puede suponer una menor inversión en otros campos.

Beneficios para la empresa

La gamificación o ludificación, como estrategia de marketing y recursos humanos, tiene los siguientes beneficios:

  • Aumento de la motivación de los colaboradores. Todos los empleados deben saber que su trabajo va más allá de las tareas cotidianas y busca alcanzar un fin mayor. Sin embargo, saberlo no es suficiente. Algunos pierden la pasión que sienten por su empleo, incurriendo así en una bajada de productividad y rendimiento. La gamificación estimula el aprendizaje y el desarrollo de la curiosidad, que puede beneficiar positivamente a su trabajo.
  • Formación para el equipo. Si no formas a tus colaboradores, éstos se acabarán yendo. Esta técnica permite mejorar los conocimientos de los colaboradores de forma lúdica y sencilla. Esta metodología, que potencia el valor de la experiencia, refuerza el conocimiento de los nuevos aprendizajes. Además, el colaborador no tiene la sensación de ser evaluado y eso hace que deje atrás su resistencia al cambio.
  • Aumenta un 30% el engagement: esta técnica hace que el colaborador interactúe con la empresa y su compromiso aumente de forma exponencial.
  • Mejora la comunicación: al crear un nuevo vínculo en una situación distendida, permite crear una comunicación fluida y bidireccional entre la empresa y el empleado.
  • Permite testear: usa la gamificación para involucrar a tu equipo de forma divertida y original en las pruebas y el lanzamiento de un nuevo producto o estrategia.
  • Incremento de la productividad: cuando se produce un aumento de la motivación, aumenta el aprendizaje y crece la comunicación en el equipo, la mejora de la productividad es una consecuencia directa de esta cuestión.
  • Mejora la experiencia del colaborador y con ello crece también la valoración que tiene de la empresa.
  • Aumentan las recomendaciones: con esta motivación, nacerán de forma estpontánea las recomendaciones por parte del colaborador entre los integrantes de su círculo de amigos y familiares, así como mejora la atención al cliente y el sentido de pertenencia.
  • Se crean embajadores de marca que potencian la marca e influyen en el employer branding de la empresa (lo que resulta en más cantidad de candidatos por vacante).
  • Las tasas de retención aumentan y disminuyen las de ausentismo.

Experiencia del colaborador

El reto en los recursos humanos para los próximos años se centrará en dar una buena experiencia al colaborador, desde que empieza a trabajar, hasta que se va.

El objetivo de tener una buena experiencia es el employee advocacy, es decir, aquel colaborador amante o evangelizador de la empresa, que comparte su opinión y permite mejorar la reputación y las ventas de la marca.

La gamificación permite al usuario tener una experiencia interesante, atractiva y gratificante.

Fomenta la participación y motiva la competitividad sana dentro del equipo. Las recompensas personalizadas te ayudarán a que tus colaboradores participen y muestren interés.

También mejora la comunicación que el colaborador tiene con la empresa y permite establecer vínculos emocionales, generando una mayor implicación con la empresa.

Y finalmente, esta experiencia permite al empleado fomentar su creatividad y formarlo en nuevos ámbitos benéficos para su carrera profesional.

5 pasos para crear un juego empresarial

La sofisticación del juego dependerá de la empresa y los recursos con los que cuente para llevarlo a cabo.

Seguro que ahora, muchos de ustedes estarán pensando en una aplicación o en un videojuego. Esto es posible, pero también existen otras formas de llevarlo a cabo; un poco más sencillas y con las que puedes empezar a probar esta técnica.

Por el momento, te dejamos los cinco pasos que debes tener en cuenta para crear un juego empresarial, independientemente de los recursos a tu alcance.

  1. Identifica el objetivo del juego. Antes de diseñarlo, piensa: ¿qué quieres conseguir con ello? ¿Comunicar un nuevo producto? ¿Formar a tus colaboradores? ¿Implementar un buen hábito? ¿Generar fidelización?
  2. Realiza un diseño que sea intuitivo y acompaña a tus colaboradores durante todo el viaje. Puedes realizar un breve tutorial para que puedan empezar a jugar y dejar muy claro el tipo de competición a la que se enfrentan.
  3. Crea una comunidad social entorno al producto. Te permitirá conseguir que los jugadores se organicen y compartan su experiencia. Puedes usar las redes sociales de los colaboradores o bien usar la red social corporativa para fomentar la interacción.
  4. Usa elementos o componentes de juego como avatares, puntos acumulados, niveles, reconocimientos….
  5. Elabora recompensas acordes a las necesidades de tus colaboradores.

Algunos ejemplos

Cuando hablamos de una nueva técnica, puede ser difícil verla materializada en el sector o empresa donde operes. Por ello, queremos darte algunos ejemplos, para ver de forma directa qué puede conseguir esta estrategia.

  1. Las misiones del recién llegado. Este juego da la bienvenida a los nuevos colaboradores y les asigna misiones para que las vayan cumpliendo. De este modo, su onboarding es mucho más atractivo, participativo y permite al colaborador no sentir una presión extra los primeros días.
  2. Detecta errores en la web. Esta iniciativa la llevó a cabo la oficina de Correos en España. El objetivo era que todos sus trabajadores, o la mayoría, usaran las diferentes páginas de Correos en Internet para detectar errores y posibles mejoras. Eso supuso un ahorro del 70% en una auditoría interna y sus colaboradores fueron recompensados con dietas, horas libres, bonos económicos, etc.
  3. Minijuegos para formar comerciales. La empresa española MrJeff desarrolló un juego para poder formar a los directores comerciales. El costo de la formación presencial era muy alto y difícil de conciliar, ya que trabajan con gente de diferentes partes del mundo. Crearon una plataforma donde los implicados compiten entre ellos en divertidos minijuegos y van aprendiendo durante la práctica. Este juego también mejoró la relación entre los miembros del equipo y permitió a las nuevas incorporaciones entablar relaciones con los más veteranos.

Y ahora, ¿crees que es interesante implementar esta estrategia en tu empresa?

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