Realiza una entrevista efectiva

Consejos para realizar una buena entrevista

En el día a día de los reclutadores, hacer las entrevistas a nuevos candidatos forma parte de nuestra rutina, pero de vez en cuando deberíamos hacer una pausa y revisar si uno de los puntos clave de la labor de reclutamiento –la entrevista–, se está realizando con la eficacia y la atención que es necesaria.

La entrevista es una herramienta clave en el manejo de recursos humanos y suele ser una etapa decisiva en los procesos de selección. Aunque no garantice con total seguridad el éxito de la contratación, proporciona información valiosa sobre la persona que aplica para conseguir el trabajo.

Antes de realizar la entrevista, es importante definir el puesto, las funciones, la experiencia necesaria y las habilidades que esa persona deberá tener para hacer frente a los retos que la vacante plantea.

Este trabajo previo permite definir con exactitud el perfil que buscas y eso te ayuda a determinar las preguntas y temas que deberás tocar durante el primer encuentro con el candidato.

Preparar la entrevista

Aún cuando lleves a cabo muchas entrevistas al día, la preparación de cada una, es la clave. Todo proceso exitoso ha sido planificado en detalle y en este caso, la entrevista no es diferente.

Para comenzar, en el planteamiento del proceso, establece el número de entrevistas, es necesario fijar el objetivo principal de cada una, para luego definir qué temas se tratarán y qué quieres saber al realizar esas preguntas.

Repasemos:  ¿Cómo preparar la entrevista?

  • Establece los objetivos
  • Determina las partes de la entrevista
  • Define las preguntas que se harán en cada parte y qué información quieres obtener
  • Piensa la forma de detectar las habilidades requeridas y centra una parte de la entrevista en ello.
  • Deja un poco de tiempo para que el candidato pueda realizar sus preguntas o plantear sus dudas.

¿Qué preguntas hacer?

Una buena entrevista está compuesta en su mayoría por preguntas abiertas, es decir, aquellas en las que la persona puede dar información y justificar su respuesta. Las preguntas cerradas, de sí y no, no tienen mucho sentido cuando el objetivo es conocer a la persona.

Recuerda separar las preguntas por apartados. Por ejemplo, si quieres saber qué experiencia tiene, crea una sección sobre experiencia laboral e incluye allí todas las preguntas sobre ello. Puedes preguntar, por ejemplo:

  • ¿Cuál ha sido tu último trabajo?
  • ¿Qué logros destacarías de esa etapa?
  • ¿Qué aprendiste durante tu último empleo?
  • Cuéntanos qué parte de tu experiencia laboral te hace sentir más orgulloso.

Estas preguntas pueden servirte para conocer la trayectoria profesional de esa persona en el mundo laboral y concretamente en el sector al que presenta su candidatura.

Las últimas tendencias en reclutamiento nos indican que los reclutadores quieren conocer de primera mano las habilidades blandas (soft skills) con las que cuenta el candidato.

Es una cuestión difícil, ya que evaluar esas habilidades durante la primera ocasión de encuentro, como la entrevista, suele ser complejo, debido al tiempo e inmediatez del primer contacto, pero hay herramientas, como los test de habilidades y competencias, que nos ayudan a dibujar el mapa de las soft skills de los candidatos.

Uno de los objetivos de la entrevista puede ser, precisamente, que se revele esta información. Las preguntas sobre ¿cómo actuaste la última vez que alguien no aceptó tus sugerencias? ¿Qué rol sueles desempeñar en un equipo? o ¿Prefieres trabajar solo o en equipo?

Este tipo de preguntas te pueden ayudar a perfilar mejor las habilidades sociales con las que cuenta el candidato.

Consejos para realizar una entrevista excelente

  • Partamos de lo básico: Antes de asistir a la entrevista, lee con detenimiento el CV del postulante, búscalo en las redes sociales e intenta conocerlo más allá de su perfil profesional. Es fundamental estudiar al candidato. Si cuentas con un software de reclutamiento como Sherlock, podrás acceder a su información a través del enlace de la entrevista y además podrás ver todos los contactos que ha tenido con la empresa, así como los resultados de sus test.
  • Establece las áreas de las que quieres hablar durante la entrevista y haz las mismas preguntas a todos los candidatos.
  • Aunque realices las mismas preguntas a todos, cada candidato es diferente, así que puede que el modo de acercarte a ellos sea distinto. Hay algunos que serán más tímidos; otros, que hablarán por los codos. No dejes de realizar las preguntas, pero adáptate a su estilo.
  • No solo te quedes con las respuestas, presta atención también al lenguaje no verbal, a la aptitud e intenta descubrir, por la forma de responder, si hay algún tema que le provoque nervios o inseguridades.
  • Anota no solo las respuestas, sino también el contexto. Es importante que durante la entrevista vayas tomando notas de las respuestas y de lo que percibes. Es importante que esta información quede plasmada en la ficha del candidato, por lo que sugerimos capturarla cuanto antes, para no olvidar la impresión y redactar mejor todas las notas tomadas durante la entrevista.

Elimina el sesgo subjetivo

En un estudio realizado a unos dos mil reclutadores, el 33% afirmó saber si contrataría o no a un candidato en los primeros 90 segundos de la entrevista. Un dato sorprendente.

¿Es posible saber en menos de dos minutos si el candidato es el indicado?

Las primeras impresiones pueden ser causantes de muchos errores en los procesos de selección. Si hay un candidato que nos causa una mejor impresión, tenderemos a considerar sus respuestas mejores que las de un candidato que no nos ha caído tan bien.

Las personas con habilidades sociales débiles suelen ser menos consideradas en las entrevistas de trabajo. Eso hace que las personas tímidas participen con cierta desventaja, aunque puedan cumplir con todos los requisitos y ser un colaborador óptimo.

Es difícil para los reclutadores hacer frente a este problema. Aunque la práctica y la experiencia hacen que esto suceda en menor medida, este sesgo a veces imperceptible puede afectar de forma negativa a la selección de personal.

¿Cómo evitarlo?

  1. Comienza con entrevistas telefónicas, para evitar el impacto visual de la primera impresión, que puede resultarles un poco intimidante. Cuando hablamos por teléfono, solemos prestar más atención a lo que dice nuestro interlocutor, incluso podemos notar qué expresiones usa y cuándo se pone nervioso. Si esta primera entrevista tiene un impacto positivo, es adecuado pasar a la entrevista presencial.
  2. En la entrevista presencial, utiliza la misma introducción para todos los candidatos entrevistados. Comunica el mismo mensaje a todos los candidatos y proporciona todos los datos. De este modo evitarás que la entrevista tome un cauce diferente al que querías.
  3. Da el beneficio de la duda. Lo que suele suceder es que cuando conocemos a alguien, tras nuestra primera impresión, pasa a la categoría de posible “amigo” o “enemigo”. Esa categorización se hace de forma instantánea y subconsciente. Por ese motivo es importante estar alerta en los procesos de selección y dar el beneficio de la duda a todo aquel que caiga en “enemigo” por la primera impresión.
  4. Realiza las mismas preguntas a todos los candidatos y revisa las respuestas. De este modo puedes revisar tus notas y así evitar las malas interpretaciones. Cuando lo estamos viviendo pensamos una cosa y luego, cuando el tiempo pasa, podemos ver otras.
  5. Compara impresiones con el resto del equipo. A veces hablar con el equipo puede ayudar a tener más claro el perfil de los candidatos y también a evaluar las primeras impresiones. De este modo es más difícil que una predomine por encima del resto.

Sigue todas estas premisas y realiza excelentes entrevistas de trabajo.

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